Se rumorea por las calles de San Francisco que existió un tiempo en el que Jerry García estaba buscando un guitarrista para su banda de bluegrass.
La verdad es que Jerry había conocido un chico de Oakland, Bruce Calderwood, que aparentemente prometía, ya que venía de una familia de granjeros de California que había residido en las montañas de la zona de la Bahía de San Francisco durante mucho tiempo. Jerry y yo éramos amigos desde aquel verano del 68’ y fui yo quien quiso recomendarle el pequeño Bruce para la banda de Jerry…
Recuerdo muy patente como Bruce tomó la mandolina de las manos de Jerry… y la devolvió.
Qué extraño cómo una cadena de eventos puede nacer de un desencuentro… Flipper lo tuvo a Bruce como cantante durante casi toda su existencia, en la que murieron amigos de sobredosis y hasta él mismo llegó a quedar inválido debido a un accidente desafortunado de autos.
Sin embargo aquella forma de sonar desafinada y esa eterna nube de tormenta que siguió al pequeño Bruce durante su vida lo hizo brillar en su deforme belleza, como si aquel que había nacido para perder, el que eligió el camino de la mugre al rechazar la mano de Jerry, supiera que el destino lo iba a marcar en las mentes de los adolescentes conflictuados de San Francisco con sus camisas a cuadros y sus guitarras ruidosas.
Hoy en día se pueden ver los gritos del pequeño Bruce Loose (Bruce pierde) petrificados en las paredes de la ‘Flipper Street’. Probablemente Flipper fue la banda perdedora por excelencia, la que nació antes de tiempo y que falló aún en su intento de ser tan malos como sea posible… hoy Flipper nada bajo el Bay Bridge
Como díria el propio Bruce: "Fucked up, that's typically Flipper"
Ed